El ‘Berm’: los desplazados sirios en la frontera jordana

1316
Ubicación del Berm y Ramtha, las dos áreas afectadas por el cierre de la frontera

75.000 desplazados sirios en la frontera con Jordania ven negado el acceso a la atención médica por tercer mes consecutivo

Médicos Sin Fronteras (MSF) denuncia que, tres meses después de que Jordania sellara sus fronteras con Siria, miles de desplazados sirios varados en el ‘Berm’ y heridos de guerra sirios en el sur del país siguen viendo como se les deniega el acceso a atención médica vital en Jordania.

Más de 75.000 sirios, 3 de cada 4 mujeres y niños, están atrapados en un área desértica conocida como el Berm en la frontera del noreste de Jordania con Siria. Durante el breve lapso de tiempo que MSF ha podido operar en la zona, de mayo a junio, su equipo médico ha comprobado las enormes necesidades médicas de la población. Especialmente preocupante es el caso de niños que sufren de desnutrición y diarrea. Recientemente, MSF ha recibido informes de brotes de enfermedades. Sin embargo, dado que no se permite acceso alguno a las organizaciones humanitarias, no es posible diagnosticar las patologías ni los pacientes pueden recibir tratamiento.

“Hay informes no verificados de un nuevo brote de una enfermedad respiratoria que se manifiesta con una tos persistente; estos informes recogen la muerte de varias personas”, afirma Natalie Thurtle, responsable del equipo médico. “En un contexto donde no hay vacunaciones, existe el riesgo de que pudiera ser tos ferina. Estos casos solo pueden ser diagnosticados y tratados teniendo acceso físico a estos pacientes”, añade la doctora Natalie Thurtle.

Un ataque con coche bomba cerca del Berm el 21 de junio hizo que Jordania cerrara completamente sus fronteras con Siria obligando a MSF a cesar todas sus operaciones en el Berm después de tan solo 23 días. El cierre de la frontera ha agravado la ya difícil situación humanitaria de unos desplazados sirios abandonados sin agua ni comida suficientes y viviendo en condiciones insalubres. A pesar de que han recibido algunas limitadas distribuciones de agua y un único suministro alimentario, no han dispuesto de atención médica de ningún tipo desde junio.

“Los sirios atrapados en el Berm viven en condiciones extremas en un desierto que carece de toda vegetación, donde las temperaturas alcanzan los 50 grados centígrados en verano y donde los inviernos son muy duros y fríos”, explica Luis Eguiluz, coordinador general de MSF en Jordania. “Como primera medida, necesitan recibir ayuda humanitaria completa y continuada, incluyendo el acceso sin trabas a atención médica vital y de calidad”, subraya Luis Eguiluz.

A la vista de la desesperada situación en el Berm, MSF insta al Gobierno de Jordania a eliminar las restricciones a la ayuda humanitaria y a permitir que sus equipos médicos tengan acceso al Berm para que puedan evaluar directamente las necesidades médicas de las personas atrapadas en esta franja del desierto.

MSF recalca que no apoyará ninguna propuesta que implique que los desplazados sirios sean rechazados o devueltos a Siria o que no contemple la provisión imparcial de atención médica de calidad. MSF reitera su llamamiento a encontrar una solución a largo plazo a la situación humanitaria de los sirios confinados en el Berm.

Heridos de guerra bloqueados

En el otro extremo de la frontera sirio-jordana, a más de 250 kilómetros al oeste del Berm, heridos de guerra en el sur de Siria ven como se les sigue denegando el acceso al programa de cirugía de emergencia de MSF en la ciudad jordana de Ramtha. Entre septiembre de 2013 y el cierre de la frontera en junio de este año, más de 2.400 sirios heridos fueron atendidos por MSF en la unidad de emergencias del hospital de Ramtha. Sin embargo, en la actualidad, los quirófanos y las salas de espera están casi vacíos.

“En estos momentos, nuestro hospital está casi vacío. Solo tenemos nueve pacientes cuando sabemos que los heridos están a tan solo cinco kilómetros de aquí, pero no pueden recibir tratamiento a causa del cierre de la frontera”, asegura Michael Talotti, coordinador de proyecto de MSF. “Nos sentimos impotentes sabiendo que el número de víctimas no deja de crecer y, sin embargo, las urgencias y los quirófanos continúan en silencio”.

Desde el 21 de junio, MSF ha documentado 56 casos de sirios heridos de guerra que requerían una evacuación médica de emergencia a quienes se les ha denegado el permiso para cruzar la frontera y entrar en Jordania. 11 de ellos eran niños de entre 3 y 14 años.

MSF insiste en su llamamiento al Gobierno jordano para que permita la reanudación inmediata de las evacuaciones médicas de heridos de guerra a través de las fronteras del noroeste del país para que tengan así, la oportunidad de recibir una atención médica vital de la que carecen en Siria.