En una carta enviada hoy a la Ministra de Agricultura y Pesca, Elena Espinosa, Greenpeace pidió por cuarta vez este año a la Administración pesquera española una investigación de las actividades del Grupo Oya, propietario del Garoya Segundo, que el pasado fin de semana fue arrestado por Noruega en aguas internacionales próximas al Archipiélago de las Svalbard.
En una reunión mantenida el 8 de abril de 2005 entre el Director General de Recursos Pesqueros, Fernando Curcio, y distintas organizaciones ecologistas, Greenpeace ya puso en conocimiento del Ministerio los datos de los que disponía sobre la implicación de buques pertenecientes al Grupo Oya en operaciones de pesca ilegal y demandó una investigación de las actividades de esta compañía.
«Desgraciadamente el Gobierno se llena la boca hablando de su lucha contra la pesca ilegal, pero seguimos siendo testigos de cómo estas empresas siguen pescando ilegalmente, aprovechándose de la falta de control en aguas internacionales y de la impotencia de la legislación española a la hora de actuar contra las empresas responsables», declaró Sebastián Losada, responsable de la Campaña de Océanos de Greenpeace.
Según la información que maneja Greenpeace, el Grupo Oya Pérez es accionista de la empresa estonia MFV Lootus OU, propietaria del buque Lootus II. El buque de bandera estonia Lootus II ha sido identificado siete veces desde el año 2000 por incumplir las normas de conservación de NAFO, como la pesca de especies sujetas a moratoria (para las que está prohibida su pesca) o superar las capturas accesorias permitidas.
























