La investigadora del departamento de Comunicación Pública de la Universidad de Navarra Hildegart González Luis ha determinado en un estudio sobre las estrategias comunicativas de las Organizaciones No Gubernamentales de Desarrollo (ONGD) que desde la década de los 90 se ha incrementado la labor informativa de estas instituciones para disminuir el desconocimiento generado en la opinión pública sobre esta materia.
Según explica la autora del estudio, a pesar de que estas organizaciones surgieron en el mundo de la cooperación para ejecutar proyectos sobre el terreno y buscar financiación, en la actualidad su misión también incluye informar a los ciudadanos. En este sentido, destaca que «la mayoría de las ONGD se han dotado de estructuras departamentales encargadas de gestionar la comunicación, han incrementado los recursos económicos y personales destinados a este ámbito, y han profesionalizado sus funciones».
Sin embargo, para esta investigadora de la Universidad de Navarra, los efectos obtenidos por las ONG en su labor informativa no siempre han sido positivos y explica que «para conseguir el apoyo de la opinión pública basaron su estrategia comunicativa esencialmente en la creación de anuncios publicitarios que apelaban a la sensibilidad para conseguir aportaciones monetarias inmediatas, lo que ha creado ´fatiga de la compasión´, una reducción de responsabilidades y confianza hacia ellas».
No obstante, y a pesar de que el informe demuestra que la eficacia de las acciones de comunicación es todavía limitada, apunta que el cambio estratégico de los temas y las funciones que las ONGD recalcan en sus comunicados han favorecido su presencia en los medios como fuentes de información y como agentes de presión. «Han incrementado el número de notas de prensa que tratan sobre acciones de concienciación en los países desarrollados, en detrimento de aquellas que destacan su labor de emergencias o proyectos en los países en vías de desarrollo», apunta.
























