Tras extenderse a África y Oriente Medio, el marchitamiento por Fusarium TR4 amenaza los medios de subsistencia y los mercados bananeros
14 de abril de 2014, Roma – La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha instado a los países a intensificar la supervisión, información y prevención de una de las enfermedades más destructivas del banano que existen en el mundo, el marchitamiento por Fusarium (o fusariosis), que recientemente se extendió desde Asia hasta África y el Medio Oriente, y que podría afectar potencialmente a América Latina.
La cepa TR4 de la enfermedad, conocida también como enfermedad de Panamá, supone una seria amenaza para la producción y exportación del popular fruto, con graves repercusiones en la cadena de valor y los medios de vida que dependen del banano, según ha advertido la FAO en una nota informativa.
El banano es el octavo cultivo alimentario más importante del mundo y el cuarto cultivo alimentario entre los países menos desarrollados, según FAOSTAT, el principal servicio de recolección y análisis de datos del organismo de la ONU.
«Cualquier enfermedad o problema que afecta a los bananos golpea a una importante fuente de alimentos, medios de vida, empleo e ingresos públicos en muchos países tropicales”, señaló Gianluca Gondolini, Secretario del Foro Mundial Bananero. El Foro, cuya Secretaría se encuentra en la sede de la FAO, promueve la producción y el comercio sostenible del banano.
«La propagación de la enfermedad del marchitamiento por Fusarium del banano podría tener un gran impacto en los productores, comerciantes y las familias que dependen de la industria bananera”, señaló el fitopatólogo de la FAO Fazil Düsünceli.
«Los países deben actuar ahora –añadió- si queremos evitar el peor de los escenarios: la destrucción masiva de gran parte de los cultivos de banano en el mundo».
Medidas recomendadas
A nivel nacional, la FAO recomienda de forma específica estas medidas:
La sensibilización a todos los niveles y la adopción de sistemas adecuados de evaluación de riesgos, vigilancia y alerta temprana.Implementación de medidas fitosanitarias para prevenir la propagación de la enfermedad por medio de las prácticas agrícolas, sistemas de riego y drenaje, transporte, vehículos, contenedores, herramientas o visitantes,Medidas preventivas, como pueden ser la cuarentena, el uso de materiales de siembra libres de enfermedad, prevención de la entrada y salida de partículas de suelo y materiales de siembra infectados de las explotaciones, desinfección de los vehículos que acceden y salen de las mismas,Creación de capacidad en las Organizaciones Nacionales de Protección Fitosanitaria (ONPF) en la planificación, extensión e investigación, incluyendo el uso de herramientas de diagnóstico rápidas y precisas,Capacitación de los funcionarios técnicos, productores y trabajadores agrícolas en la identificación de la enfermedad, su prevención y gestión sobre el terreno, ofreciendo instrucciones adecuadas a los visitantes.
Mientras que otras cepas de la enfermedad han existido desde hace mucho tiempo, la TR4 ha causado importantes pérdidas en las plantaciones de banano en el Sudeste asiático en las últimas dos décadas, y ha sido recientemente señalada en Mozambique y Jordania.
La cepa TR4 infecta las variedades de banano Cavendish, que son las más comercializadas en el mundo, así como otras variedades sensibles que consumen y comercializan a nivel local. A pesar del daño a las plantaciones y la producción, la fruta misma sigue siendo comestible.
Enfermedades propagadas por el suelo
El marchitamiento por Fusarium está causado por el hongo Fusarium oxysporum f.sp. cubense (Foc). La enfermedad se propaga por el suelo y el hongo puede permanecer activo durante décadas. Una vez que la enfermedad está presente en un campo, no puede ser completamente eliminada con las prácticas y fungicidas actualmente disponibles. La mejor manera de luchar contra la enfermedad es evitar su propagación, lo que incluye evitar el movimiento de material vegetal enfermo y de partículas del suelo contaminadas.
«Necesitamos aumentar la concienciación ante esta amenaza, coordinar esfuerzos entre países e instituciones para la aplicación efectiva de las medidas de cuarentena apropiadas, trabajando también con los productores de bananos, comerciantes, empleados de las plantaciones y los pequeños agricultores para ayudar a reducir al mínimo la propagación de la enfermedad», subrayó Düsünceli. También destacó la importancia de la investigación para comprender mejor la enfermedad y el desarrollo de variedades alternativas que sean resistentes a la misma.
La nota informativa de la FAO destaca la importancia del uso de plántulas libres de la enfermedad y evitar la entrada y salida de partículas de suelo y material de siembra infectados de las explotaciones, ya sea mediante el transporte, los visitantes o por otros medios.
«Es necesario un esfuerzo concertado de las partes interesadas, incluida la industria, instituciones de investigación, gobiernos y las organizaciones internacionales para evitar la propagación de la enfermedad», señala el documento.
Aumentar la concienciación
La FAO y sus socios, entre ellos el Foro Mundial Bananero (FMB), la comunidad científica y la industria bananera se encuentran entre aquellos que hacen esfuerzos para aumentar la concienciación ante la amenaza inherente del TR4.
El tema estará en la agenda de una serie de reuniones que se celebrarán próximamente en Kenia, Sudáfrica y Trinidad y Tobago, para abordar una serie de cuestiones relacionadas con la cepa TR4, incluyendo el desarrollo de planes de acción para prevenir, controlar y contener la enfermedad.
El cultivo del banano es vulnerable a diversas enfermedades en varias partes del mundo, incluyendo la Sigatoka Negra, la marchitez de xanthomonas (BXW), la enfermedad del ápice racimoso (BBTD) y el marchitamiento por Fusarium, pero el hecho de que ésta última se propague por el suelo la hace especialmente peligrosa.
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FAO urges countries to step up action against destructive banana disease
Following its spread to Africa and the Middle East, Fusarium wilt TR4 increases the risks to livelihoods and banana markets
14 April 2014, Rome – The Food and Agriculture Organization of the United Nations (FAO) is warning countries to step up monitoring, reporting and prevention of one of the world’s most destructive banana diseases, Fusarium wilt, which recently spread from Asia to Africa and the Middle East, and which has the potential to affect countries in Latin America.
The TR4 race of the disease, which is also known as Panama disease, is posing a serious threat to production and export of the popular fruit, with serious repercussions for the banana value chain and livelihoods, FAO said in an information brief.
Banana is the eighth most important food crop in the world and the fourth most important food crop among the world’s least-developed countries, according to FAOSTAT, the UN agency’s data-gathering and analysis service.
“Any disease or constraint that affects bananas is striking at an important source of food, livelihoods, employment and government revenues in many tropical countries,” said Gianluca Gondolini, Secretary of the World Banana Forum. The Forum, whose Secretariat is based at FAO headquarters, promotes sustainable banana production and trade.
“The spread of Fusarium wilt banana disease could have a significant impact on growers, traders and families who depend on the banana industry,” Fazil Dusunceli, a plant pathologist at FAO, said. “Countries need to act now if we are to avoid the worst-case scenario, which is massive destruction of much of the world’s banana crop,” said Dusunceli.
Recommended action
At the country level, FAO specifically advises:
Awareness raising at all levels and adoption of appropriate risk assessment, surveillance and early warning systems;Implementation of phytosanitary measures to prevent the spread of the disease through agricultural practices, irrigation and drainage systems, transportation, vehicles, containers, tools or visitors; Preventive measures, including quarantines, the use of disease-free planting materials, prevention of movement of infected soil and planting materials into and out of farms, and disinfection of vehicles;Capacity building in National Plant Protection Organizations (NPPO) in planning, extension and research, including the use of rapid and accurate diagnostic tools; Training of technical officers, producers and farm workers in disease identification, prevention and management under field conditions, and appropriate instructions to visitors. While other races of the disease have existed for many years, TR4 has caused significant losses in banana plantations in Southeast Asia over the last two decades, and has recently been reported in Mozambique and Jordan.
TR4 infects the Cavendish banana varieties, which dominate global trade, as well as other susceptible varieties used for local consumption and markets. Despite damage to the banana plant and to production, the fruit itself remains edible.
Soil-borne disease
Fusarium wilt is caused by the fungus Fusarium oxysporum f.sp. cubense (Foc). The disease is soil-borne and the fungus can remain viable for decades. Once the disease is present in a field, it cannot be fully controlled by currently available practices and fungicides. The best way to fight the disease is to prevent its spread, which includes avoiding movement of diseased plant materials and infected soil particles.
“We need to raise awareness of this threat, coordinate efforts among countries and institutions for effective implementation of appropriate quarantine measures, and also work with banana producers, traders, plantation employees and smallholder farmers to help to minimize the spread of the disease,” Dusunceli said. He also highlighted the importance of research in better understanding the disease and developing alternative varieties that are disease resistant.
FAO’s information note stresses the importance of using disease-free seedlings and avoiding movement of infected soil and planting materials into, and out of, farms, through transportation, visitors or other means.
“A concerted effort is required from stakeholders including the industry, research institutions, governments and international organizations to prevent spread of the disease,” the note reads.
Raising awareness
FAO and its partners, including the World Banana Forum (WBF), the scientific community and the banana industry are among those making efforts to increase awareness of the inherent threat of TR4.
The issue will be on the agenda of a series of upcoming meetings in Kenya, South Africa, and Trinidad and Tobago, with the aim of addressing a range of issues related to TR4, including developing action plans for its prevention, monitoring and containment.
The banana crop is vulnerable to a number of diseases in various parts of the world, including the Black Sigatoka disease, Xanthomonas Wilt (BXW), Bunchy Top Disease (BBTD) and Fusarium Wilt, but Fusarium’s soil-borne nature makes it especially challenging.
























