
Tras cuatro años y medio de devastador conflicto y más de 12 millones de personas dependientes de la ayuda humanitaria para subsistir, la ONG continúa apoyando a la población más vulnerable
Valencia, 27 de noviembre de 2015.- Tras cuatro años y medio del inicio de la guerra en Siria y en medio del trágico escenario de los brutales atentados en París y Bamako, la crisis humanitaria en el país pasa por su momento más dramático y con la exigencia imperiosa de grandes dosis de negociación y diplomacia para buscar una solución al conflicto. Mientras, las consecuencias en la población son devastadoras, con más de 220.000 muertos y más de cuatro millones de refugiados sin esperanza de poder regresar a sus hogares. Por ello, Farmamundi suministrará en los próximos dos meses alimentos y leche infantil al campo de Al Yarmouk, para atender a más de 2.000 refugiados, sobre todo menores, gracias al convenio de emergencias que mantiene con la Xunta de Galicia.
El campamento de refugiados de Al Yarmouk, a 8 km al sur del centro de Damasco, acoge a miles de personas asediadas por el miedo, la incertidumbre y en medio de violentos enfrentamientos entre las fuerzas del gobierno, los rebeldes y los extremistas. “Sus habitantes, entre ellos más de 3.500 niños y niñas, dependen únicamente de la distribución de alimentos y asistencia de la Agencia de la ONU para los refugiados (ACNUR). Los centros de salud en el campamento también han sido invadidos por el conflicto. La situación es muy grave y amenaza con deteriorarse aún más en las próximas semanas”, explica la responsable de Acción Humanitaria y Emergencias de Farmamundi, Tania Montesinos, quien coordina la intervención junto a la ONG siria Jafra Foundation for Relief and Youth Development.
Las bajas temperaturas del invierno y las interrupciones regulares en el suministro de agua, alimentos y electricidad continúan afectando gravemente al campamento de Yarmouk, donde Farmamundi distribuirá los alimentos y la leche infantil en las próximas semanas. “Las enfermedades transmisibles siguen siendo una amenaza para la vulnerable población civil que ve muy limitado su acceso a los servicios sanitarios, como ocurre en el punto de salud del campamento de Yalda, donde su personal médico atiende a unos 320 pacientes al día”, continúa Montesinos.
Urge más financiación
Más del 95% de los refugiados de Palestina dependen de ACNUR para satisfacer sus necesidades diarias de alimentos, agua y atención médica. Farmamundi apela a los donantes a aumentar su apoyo a la crisis en Siria, que sólo ha recibido el 34% de los fondos necesarios para 2015, puesto que la violencia armada continúa amenazando las vidas y la seguridad de las familias refugiadas. “También se requiere financiación adicional para los artículos no alimentarios como mantas, colchones y kits de higiene para las familias de refugiados desplazados en toda Siria. Animamos por tanto a la población española a realizar donaciones económicas que puedan ser transformadas en alimentos, medicamentos y artículos de primera necesidad”, demanda la directora general de Farmamundi, Eugenia García, porque “mientras el pueblo sirio se desangra sin esperanza, soportando duros combates y bombardeos aéreos, su futuro se sigue discutiendo en los despachos de medio mundo. Tras los atentados en París, Francia negocia para forjar una posible coalición internacional con Rusia y Estados Unidos que combata el terrorismo islamista, pero la ayuda humanitaria no puede esperar más”, concluye Eugenia García.
























