El sonido del Hambre puede llegar a ser atronador en 2017

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Acción contra el Hambre y la Comisión Europea lanzan, con el apoyo de Radio 3, una campaña para hacer oír el sonido del hambre, que aterra cada año a cinco millones de niños en el Sahel, y que en 2017 podría alcanzar los agudos de la hambruna en cuatro países del mundo.
El rechinar de una puerta que se abre poco a poco. Sirenas de ambulancia en la calle. Voces en el pasillo. Un trueno. Hay sonidos que asustan a los niños. Pero hay uno que aterra cada año a cinco millones de niños en el Sahel: es el sonido del hambre, desvelado en el vídeo de campaña cuando una de las cuatro niñas protagonistas se lleva las manos la tripa para calmar el rugir de su estómago.

 Con este vídeo como punto  de partida comienza una campaña centrada en el hambre estacional, la que se produce cada año cíclicamente en regiones del mundo como el Sahel. El objetivo es sensibilizar sobre este fenómeno, antesala de las grandes crisis alimentarias, y poner en relieve las soluciones que podrían acallar este rugido. Poner en marcha las acciones necesarias para acabar con la estación del hambre podría salvar muchas vidas y ahorrar esfuerzos en intervenciones de emergencia.
Creamos esta campaña pensando en los países en los que, durante la estación del hambre, millones de personas se van a la cama con el estómago vacío porque ven acabadas sus reservas de alimentos hasta la siguiente cosecha, de una forma cíclica pero precisamente por ello evitable. En Sahel 30 millones de personas (uno de cada cinco habitantes) se enfrentará a esta situación este verano. Pero lo cierto es que en 2017 este sonido, el de un estómago vacío, se está haciendo ensordecedor también en otros lugares del mundo como Nigeria, Yemen, Somalia y Sudán del Sur, de modo que hay que prestar más oídos que nunca a este grito y poner en marcha todos los mecanismos necesarios para acallarlo”, explica Carmen Gayo, la directora de Comunicación de Acción contra el Hambre. “El mundo no puede permitirse cuatro hambrunas cuando producimos alimentos suficientes para todos”, añade.

Todos los años, entre cuatro y ocho millones de personas en el Sahel precisan ayuda de emergencia durante la estación del hambre para sobrevivir. El departamento de Ayuda Humanitaria de la Comisión Europea financia cada año la asistencia alimentaria a las familias en las fases más críticas de inseguridad alimentaria. Esta ayuda cubrió en 2015 un 29% de las necesidades totales de la región. El Sahel es claramente una de nuestras prioridades de actuación”, señala Nicolas Govaert, coordinador para el Sahel de la oficina de Operaciones Humanitarias europeas, ECHO, que también está presente y aporta fondos a la respuesta humanitaria en los países amenazados por la hambruna en África y en Oriente Medio.

El-sonido-del-hambre-Desnutrición-infantil-en-el-Sahel

La estación del hambre en Sahel
El hambre estacional es un periodo de escasez que se da cada año en países donde su población depende de la agricultura de subsistencia. Las reservas de alimentos de la cosecha anterior se van agotando y esa falta de oferta hace que los precios suban.

Coincide además con el inicio de la estación de lluvias y las aguas no seguras disparan los casos de malaria y otras enfermedades. Quienes las sufren son más vulnerables a la desnutrición ya que no pueden retener y absorber los nutrientes cuando los ingieren.

Por delante, casi cinco meses hasta la próxima cosecha. Cinco meses de hambre silenciosa, predecible y evitable. Una amenaza para más de 30 millones de personas en el Sahel, donde 5 millones de niños ya padecen desnutrición.

  • 150 millones de personas viven en la región del Sahel
  • 30 millones se enfrentan a la inseguridad alimentaria
  • Se espera que 12 millones necesiten asistencia alimentaria en 2017
  • 4,7 millones de niños menores de 5 años sufren desnutrición aguda, 1,3 de ellos en su forma más grave, la desnutrición aguda severa.
  • 1 de cada 5 niños sufre desnutrición aguda.
  • 4,9 millones de personas han huido de sus hogares.

Naciones Unidas estima que serán necesarios 2600 millones de dólares en 2017 para salvar vidas y aliviar el sufrimiento de 12 millones de personas.

El sonido del hambre, la campaña
Arranca el 30 de marzo esta campaña que, a partir del vídeo principal y con la colaboración de Radio 3 y músicos y ciudadanos a través de las redes sociales, tratará de subir decibelios a medida que el sonido del hambre aumenta su intensidad en Sahel. Todo ello con un doble objetivo: crear la primera exposición sonora contra el hambre, que podrá visitarse en junio en fnac y www.elsonidodelhambre.org y culminar en septiembre con un evento sonoro basado en los sonidos recogidos durante la campaña, coincidiendo con el fin de la estación del hambre.

Sonidos que pueden silenciar el hambre
Frente al rugido del hambre, también se escuchan en Sahel sonidos como el del agua segura que llega a una aldea, el mugido del rebaño que pasta, el grano que muelen las madres y la risa de niños recuperados con el tratamiento adecuado.

La Dirección General Protección Civil y Operaciones Humanitarias Europeas (ECHO) financia, gracias a los impuestos de los ciudadanos, intervenciones humanitarias con el objetivo de salvar vidas durante las crisis o en los periodos más críticos como la estación del hambre, pero también enfocadas a aumentar la resiliencia de las comunidades frente a crisis futuras. En 2015, estos fondos permitieron cubrir el 44% de las necesidades de nutrición en el Sahel, proporcionando tratamiento a más de medio millón de niños desnutridos. Y entre 2014 y 2016, más de 3.5 millones de personas recibieron asistencia alimentaria.

ECHO canaliza su ayuda a través de organizaciones humanitarias presentes en el terreno. En 2015 y 2016, Acción contra el Hambre figuró entre  las cinco primeras organizaciones receptoras de la financiación humanitaria europea en el Sahel. Acción contra el Hambre es responsable del diseño, seguimiento y ejecución de estos proyectos estratégicos para hacer frente al hambre estacional. Algunos ejemplos de estas intervenciones incluyen: al hambre estacional. Algunos ejemplos de estas intervenciones incluyen:

  •      Distribuciones de dinero y alimentos a las familias más pobres durante la estación del hambre
  •      Formación a las madres para la detección precoz de la desnutrición
  •      Formación a agentes de salud para su tratamiento e la propia comunidad
  •      Apoyo psico-social en la recuperación de niños hospitalizados
  •      Asistencia integral en emergencias como la crisis del Lago Chad
  •      Promoción de políticas públicas de protección social
  •      Análisis de las causas del hambre en cada contexto