Dos años después del terremoto, Nepal continúa necesitando ayuda humanitaria

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Aldeas Infantiles SOS mantiene su Programa de Respuesta de Emergencia en la zona, que ha ayudado a 28.000 niños y sus familias desde que el seísmo azotase el país.

Ocho millones de personas se vieron afectadas por el terremoto de magnitud 7.8 que el 25 de abril de 2015 sacudió Nepal, acabando con la vida de casi 9.000 personas y convirtiendo en desplazadas a 2,8 millones. Desde entonces, Aldeas Infantiles SOS ha prestado ayuda de emergencia a 28.000 niños y sus familias a través de su Programa de Respuesta de Emergencia, que ha proporcionado:

  • Atención a menores no acompañados, facilitando la reunificación familiar y el cuidado alternativo en caso necesario.
  • Provisión de alimentos, agua, refugio temporal, mantas y ropa.
  • Establecimiento de centros sociales que dan servicio a Dholka, Sindhupalchok, Patan, Kavre y otros pequeños pueblos de estas zonas remotas. Estos centros proporcionan apoyo a la subsistencia, servicios de guardería y cuidados familiares.
  • Dotación de vivienda permanente a familias cuyos niños están en riesgo de perder el cuidado parental.
  • Prevención de la separación familiar y respuesta a la misma.
  • Creación de 25 Espacios Amigos de los Niños en distintos puntos del país.
  • Reconstrucción de 9 escuelas y 275 viviendas.

La respuesta inmediata de esta organización de apoyo directo a la infancia vulnerable se centró en proveer de ayuda humanitaria a familias necesitadas, reunir a niños con sus familias, ofrecer cuidados alternativos a aquellos niños cuyos padres no se encontraron y establecer espacios amigos de los niños, que ofrecen un entorno seguro en el que estos pueden realizar actividades recreativas y de ocio con las que restablecer el sentido de normalidad en sus vidas.

El riesgo continúa

Una parte importante de las personas afectadas por el terremoto sigue estando en riesgo, debido a la lentitud de los trabajos de reconstrucción y al hecho de que muchas de las viviendas construidas desde entonces no cumplen con los requerimientos de seguridad necesarios y no resistirían un nuevo terremoto.

En los dos últimos años, Aldeas Infantiles SOS ha ayudado a las familias en riesgo a cubrir sus necesidades básicas y ha proporcionado asistencia a aquellas personas que necesitan asumir responsabilidades parentales. Buena parte de esta ayuda tiene como objetivo asegurar el apoyo a niños y familias a largo plazo. Aldeas continúa, asimismo, trabajando en la reconstrucción de escuelas y viviendas que fueron destruidas o dañadas por el terremoto.

Aldeas Infantiles SOS trabaja en Nepal desde 1972. En 2015, ya contaba con programas en 10 localidades, lo que permitió dar una respuesta rápida a las necesidades de los niños tras el terremoto.